Oropel

Y al final, las cosas que importaban ya no importan
Es difícil ver a los ángeles en tu muerte
Es horrorozo pensar en tus luchas
y en tus lágrimas silenciosas sobre sábanas blancas.
.
Fue inquietante verte callado
con los ojos llenos de palabras
y los pies ansiosos por saltar
Un pesar propio el verte separado del camino.
.
En el pecho una piedra helada y sin consuelo
Ahora entiendo cuán inútiles son las palabras
los buenos deseos no son más que muñecos
bailando sin gracia y sin música.
.
¿Qué nos queda?
Que el dolor acepte la mano de la esperanza
Nos queda exprimir todas las notas
para que hagan melodías que se parezcan al pesar.
.
Me queda no buscar consuelo
y empapar de tristeza el alma
para que de esa agua tierna
broten tus más preciosos recuerdos.
.
Para guardarte en secreto
sólo hace falta el cariño que te tengo
en mi corazón te quedás
te preparé un lugar eterno.

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas
.
1
Una lágrima que cae
que no deja de ser pura
que sale del alma
y se posa en los pies.
2
Una lágrima blanca,
tibia gota de lluvia.
3
En los ojos que no miran
los ojos que reposan
que invocan el silencio
y el vagabundo sentir.
4
La mirada que conecta
con el viento pasajero
las copas de los árboles,
tu música y mi canto.
5
Un cielo de gotas,
unas gotas de cielo
sobre el rostro empañado
de grises anhelos.


Te miro, te entiendo
entiendo al sol que te baña
y al viento entre tu pelo
entiendo que somos del mismo suelo.
Ojos pardos de horizonte
si cierro los míos veo
entre entreverado verde
tu risita que me muerde.
Quiero entrar por la puerta
en donde rondan tus sueños
quiero tenerte de amuleto
de mi alegría el secreto.
Veo la puerta que me llama
sé lo que me espera dentro
cinco dedos contra el cielo
y de jazmín un noble silencio.
te extraño en este preciso instante y algunas veces, siempre.
Tengo un gato en el pie que me hace cosquillas
y una pícara melancolía de un piano coqueto.
No se nace una vez, se nacen muchas
así como no se muere únicamente en un momento.
Tu amor me mató varias veces
pero así me hizo vivir unas cuantas más.
Así como el gato en mi pie, de muchas vidas
tu recuerdo florece con la luna llena.
Así como tu abrazo a mi corazón triste
las notas se sienten como tus latidos.
El silencio puede ser ruidoso
como la ausencia de tus brazos, a veces, estridente.

También tengo en la mitad del corazón un hueco áspero (porque los débiles tenemos irremediablemente corazones húmedos, difíciles de habitar) al que le puse almohadones como los de tu casa, y un ronroneo de gato que no suelta pelos, para que te quedes a dormir cuando tengas ganas de que te quiera. Cuando vengas no te pierdas cuando sepas que por dentro soy un laberinto sin mucho sentido, un invento un tanto perverso, que soy neblina y un humo impenetrable de cigarro anciano. No busques resolverme, no me anotes en tus listas de personas similares. Dejame creerme única y sensacional. Dejame abrazarte con la euforia incontenible de sentirnos irremplazables. Caminemos perdidos, dale, caminemos como si el camino ya es el destino que deseamos y la libertad que anhelamos. Seamos esa unión estremecedora que entibie cada rincón de soledad.

Sin saber de dónde, corre una ráfaga feliz. Una leve sensación de hiperactividad ventosa que viaja desde la garganta hasta la panza y salta , se ríe y se esconde.
Mientras, el tiempo juega conmigo. Me amasa despacio y me corta en finísimos fideos caseros. Me disperso, me pego, me muevo, salto a una olla de agua turbia, de caracoles tristes, y antes de morir… nadar, contra toda sospecha, se vuelve tan natural…
De pronto los recuerdos enmudecen, las llamas me hacen cosquillas en la punta de los dedos y la respiración lleva un ritmo casero, sabor a cuna.
Como una nube suspendida, floto. Parpadeo lento.
Todavía conservo el suspiro, la mirada entreabierta, esta expresión de sonrisa infraganti entre las burbujas. Todavía éste cansancio de haber probado la vida, corrido, capaz que a ningún lado, pero corrido.
Siempre, al final, es mejor así.

El contraste de una despedida gritona
con el dolor silencioso de tu ausencia.
La dosis de felicidad del mes
en unas cuatro horas.
Soy tan la misma cosa
desvelada y risueña.
No sé ya si me da más risa
que el destino me elija o yo elija el destino.
Pero cualquiera razón fuera
estoy desvelada, ojona y escribiendo.
No te estoy queriendo cerquita
no te digo secretos de pestañas
no te beso la nariz
no te enseño a imaginar.
Sos una historia que me da miedo
soy una bolita violeta y cobarde
que rueda a tus brazos cuando te siente
que quiere y no quiere y te pierde.
Soy lo que no decidí
por culpa del tiempo
de mis pasos torpes y ebrios
de mi danza de entierro.
Pero me gusta bailarte
me gusta soñarte en otro paisaje
de sombras de árboles
y escondidos viajes.
Me encanta mirarte en un horizonte
de segundos eternos
de atrapasueños al viento
y tu hombro en el que duermo.
Es mejor estar perdido que no estar buscando
Hacer algo hoy a estar esperando.
Esperando el mañana que jura contento
Requerimientos para al fin estar lleno.
Conviene mirar las hojas, la vida en una esquina
a mirar la hora y saber que vas tarde.
Es mejor la sonrisa sincera y callada
que tantas palabras que empañan el alma.
Si me ves sola, tarareando o mirando
no pienses que algo me falta.
Es la vida misma tocándome el pelo
salpicando de besos los solos momentos.
Nunca te atrevas a compadecerte
de mis pasos callados por la vereda.
Ese es mi encuentro, mi destello secreto
En mis manos escondo un dulcísimo aliento
La paz de ser libre de sentir lo que pienso
Y la armonía cómplice de vivir este cuento.

Perdí la cuenta de mí
por estar contando días
que nunca venían.
Andaba parado corriendo
por las prisas que avanza
esa, que solo despista
y ahora sé que las horas de la vida
no son del reloj
y ahora sé que una vida por sus pasos
se reconoce mejor.”
Hoy - Macaco
”Rayuela - Julio Cortázar”
Yo sé que me quejo, vida
que del todo soy desagradecida
que aunque me llenes de alegrías
me las ingenio para andar perdida
Yo sé que te esforzás, vida
por darme lo que necesito
aunque yo no cambio y siempre miro
lo que me espera en el siguiente piso
Por eso hoy te propongo, vida
que hagamos un trato
que nos pongamos serias, de frente
y estrechemos las manos
Qué tal si dejamos, vida, de enmendar las heridas
y las abrimos al sol, le componemos melodías
Qué tal si abandonamos, vida, esta interminable lucha
y nos perdemos un rato, para luego encontrarnos
Me parece indicado, vida, que clausuremos las sonrisas
declaremos banca rota, andemos de turistas
Digámosle al mundo que hoy no atendemos
aplacemos los temores y brindemos por tiempos mejores.
El vivir una vida distinta, el cambiar de piel bajo el sol. El jugar a que te dedico un suspiro lento y sincero. El sentarse a observar como el mundo sigue, como seguimos lejos del mundo que conocíamos. El quedarse dormido , el despertar y ver la esperanza en una sonrisa blanca que me estruja el corazón. El charlar un rato, lejos de prejuicios o memorias, palabras que transitan un sendero fresco que inventamos juntos, sin esfuerzo. Si me voy o me quedo…reímos libres de cualquier cadena. Me prendo de este huracán a cámara lenta, olor manzana, donde decidimos olvidarnos de tantas cosas lógicas, de un lugar o un tiempo. Juguemos a que te dedico un suspiro lento, a que te guardo con cuidado en un recuerdo fresco, a que te invoco de vez en cuando al sentarme a ver como el mundo sigue lejos de aquel día bajo el sol.